La música en el desarrollo del lenguaje de los niños y niñas en educación inicial

Music in the language development of children in early childhood education

Martha Elizabeth Chimbolema Toalombo*

Maestría en Educación Inicial, Universidad Estatal de Bolívar, Guaranda, Ecuador

https://orcid.org/0009-0000-8307-2533

Daniela Paola Avalos Espinoza

Facultad de Ciencias de la Educación, Sociales, Filosóficas y Humanísticas, Universidad Estatal de Bolívar, Guaranda, Ecuador

https://orcid.org/0000-0002-7184-3318

chimbolemamartha93@gmail.com

Recibido: 24 de abril de 2025   Aceptado: 27 de junio de 2025

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN APLICADA
Resumen

La música es un recurso pedagógico fundamental en el desarrollo del lenguaje de los niños en educación inicial, ya que favorece el aprendizaje de habilidades lingüísticas de forma entretenida y divertida. Mediante las canciones y ritmos los infantes comienzan a identificar patrones sonoros y fonéticos, lo que mejora su capacidad de escuchar y articular palabras. La enseñanza musical en educación preescolar está relacionada con el desarrollo psicomotor, también impulsa la coordinación y el movimiento corporal que facilita la incorporación de nuevas palabras y estructuras gramaticales. Así mismo, la música estimula diversas áreas del desarrollo como la social, emocional y cognitiva, promoviendo una participación activa con los demás y facilitando una expresión emocional adecuada. En este sentido, el canto y la práctica musical fortalecen la memoria auditiva y enriquecen su léxico, contribuyendo a una mejor comprensión de las frases, oraciones y su mayor fluidez al hablar con los que le rodean. No obstante, integrar la música en el currículo educativo presenta dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los pequeños. Además, la escasa formación docente en el uso de la música como una herramienta educativa puede reducir su impacto y desaprovechando una oportunidad clave en la etapa del desarrollo lingüísticos de los niños. Por lo cual, el objetivo de este trabajo de investigación es analizar la influencia de la música en el desarrollo integral del lenguaje oral en niños y niñas de educación inicial.

Palabras clave: Desarrollo cognitivo, estimulación auditiva, educación musical, habilidades lingüísticas, lenguaje temprano

Abstract

Music is a fundamental pedagogical resource for children's language development in early childhood education, as it promotes the learning of language skills in an entertaining and fun way. Through songs and rhythms, children begin to identify sound and phonetic patterns, which improves their ability to listen and articulate words. Music instruction in preschool is linked to psychomotor development and also promotes coordination and body movement, which facilitates the acquisition of new words and grammatical structures. Likewise, music stimulates various areas of development, such as the social, emotional, and cognitive, promoting active participation with others and facilitating appropriate emotional expression. In this sense, singing and musical practice strengthen auditory memory and enrich vocabulary, contributing to a better understanding of phrases and sentences and greater fluency when speaking with those around them. However, integrating music into the educational curriculum presents challenges in the teaching-learning process for children. Furthermore, the lack of teacher training in the use of music as an educational tool can reduce its impact and miss out on a key opportunity in children's language development. Therefore, the objective of this research is to analyze the influence of music on the comprehensive development of oral language in children in early childhood education.

Keywords: Cognitive development, auditory stimulation, music education, language skills, early language

Introducción

La música desempeña un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje de los niños en la educación inicial, ya que es una herramienta pedagógica poderosa que facilita la adquisición de habilidades lingüísticas de forma lúdica y atractiva. Como señala Fernández & Martínez (2022), “el desarrollo del esquema corporal, la coordinación motriz, manual, ocular, etc. La educación musical y el desarrollo psicomotor están estrechamente ligados, puesto que la música en la gran mayoría de veces implica movimiento” (p. 2336). Por lo cual, la repetición de canciones y ritmos ayuda a los infantes a reconocer patrones sonoros y fonéticos. Rincón, et al., (2023), dice que “el desarrollo del lenguaje y las habilidades comunicativas está en plena expansión; En este sentido, estimular el lenguaje del infante favorece en él áreas sociales, emocionales y cognitivas” (p. 12). Las canciones también contribuyen al desarrollo de la memoria auditiva, permitiendo que retengan, reproduzcan palabras y estructuras gramaticales de manera más efectiva. Además, el ritmo y la melodía ayudan a la comprensión de la estructura de las frases y el desarrollo de la fluidez verbal.

“El descubrimiento de sonidos y las pequeñas interpretaciones musicales, hacen que el alumnado vivencie todo tipo de aprendizajes, contribuyendo así a un desarrollo integro en el alumnado, puesto que, lo musical es concerniente a dimensiones intelectuales, afectivas, sociales y físicas” (Aragundy & Mendieta, 2022, p. 720). De esta forma, crea un ambiente de confianza y motivación que potencia el aprendizaje del lenguaje, convirtiendo a la música en un recurso importante para los educadores de educación inicial. La combinación de estos beneficios demuestra que la integración de la música en el aula es una estrategia eficaz para promover el desarrollo lingüístico de los más pequeños. Como expresa Puetate & Mendieta (2022), “la música acompañada de canciones le permite al niño desarrollar la creatividad, activar el desarrollo intelectual, apartando la rigidez y el aburrimiento, además, aplicada como estrategia didáctica dentro del contexto escolar y familiar ayuda a la formación integral del niño, activa al máximo su potencial, imaginativo y expresivos en lo verbal y corporal” (p. 115). Desde esta perspectiva, surge la problemática de cómo integrar de manera efectiva la música en el currículo educativo, considerando las variables culturales y socioeconómicas que influyen en el acceso y la calidad de las experiencias musicales de los más pequeños.

“En este contexto, se puede establecer que el alto índice dentro del retraso de la expresión de lenguaje en los niños de educación inicial, radica en la carencia de herramientas didácticas que permitan mejorar el desarrollo lingüístico” (Párraga et al., 2024, p. 1296). Las habilidades comunicativas de los pequeños se desarrollan progresivamente a medida que interactúan con su entorno, lo cual impide que los educadores puedan integrar de manera adecuada actividades que potencien la expresión oral, la escucha activa y la adquisición de un vocabulario amplio y variado. Como afirma Heras, et al., (2023), “los diferentes espacios que integran la conciencia lingüística, en esta encontramos habilidades relacionadas con esta conciencia para identificar rimas en las palabras, reconocer los sonidos iniciales y finales, y seccionar en sílabas las palabras” (p. 7-8). Sin embargo, la falta de capacitación específica en su uso entre los docentes limita su implementación de manera eficaz, lo que deja un vacío en los métodos educativos que podría estar aprovechándose para fortalecer las competencias lingüísticas de los niños en la etapa más crucial de su desarrollo. El objetivo de este trabajo de investigación es analizar la influencia de la música en el desarrollo integral del lenguaje oral en niños y niñas de educación inicial. La melodía es una herramienta pedagógica en el desarrollo del lenguaje de niños y niñas en la educación inicial, a través de la observación y análisis de las experiencias educativas que integran actividades musicales.

Importancia del desarrollo del lenguaje en los niños

La etapa lingüística es un proceso que ayuda al infante a la expresión de ideas, emociones y necesidades, sino que también fortalece el pensamiento, la socialización y el aprendizaje. A través de la interacción con los adultos y sus pares, los pequeños consolidan estructuras lingüísticas más complejas, lo que contribuye significativamente a su desarrollo cognitivo, afectivo y social. ”El lenguaje es una habilidad fundamental para el desarrollo integral de los niños y niñas, y su adquisición se inicia desde las primeras etapas de la vida. Durante la infancia temprana, se producen importantes avances en el procesamiento del lenguaje, lo que permite a los niños y niñas adquirir un vocabulario cada vez más amplio” (Chamorro, 2023, p. 517). “El nivel inicial se encarga de propiciar la formación integral de los niños y las niñas al promover el desarrollo de las competencias fundamentales y el despliegue de sus capacidades cognoscitivas, de lenguaje, físico motrices y socioemocionales” (Peguero, 2020, p. 6-13). Los infantes desarrollan habilidades comunicativas fundamentales que les permite interactuar con su entorno y aprender nuevas experiencias, estas destrezas son cruciales para su desarrollo integral, así como hablar, escuchar, leer, escribir para su etapa de educación preescolar.

“La comunicación es necesaria para relacionarse y socializar, y ello no sería posible sin el lenguaje oral, esta capacidad de poder combinar sonidos para formar sílabas, palabras y frases que cobran sentido gracias a su significado de la comunicación social. Según un estudio de González (2022) señala que, “los niños aprenden mucho con los cuentos infantiles gracias a la fantasía, que despierta en ellos curiosidades, estimulan el lenguaje tanto oral como escrito ya que, a través de los cuentos los niños(a) añadirán palabras a su vocabulario y aprenderán diferentes expresiones” (p. 60). Además, la inclusión de las familias en el proceso de desarrollo del lenguaje es un aspecto clave para potenciar los logros alcanzados en el aula. Según Bofarull (2023), señala que “antes de los seis años se propone fundamentar en el niño aquellas capacidades académicas, cognitivas, lingüísticas y socioemocionales que le van a permitir sacar el máximo partido de todos los nuevos aprendizajes que se desarrollan en la escuela más formal” (p. 73). Por lo tanto, la colaboración entre padres y maestros crea un entorno de aprendizaje más completo y coherente para los niños y además las prácticas de lectura en el hogar y las conversaciones cotidianas en familia complementan el trabajo realizado en la escuela. De acuerdo con los niños y niñas aprenden el lenguaje con la interacción que mantienen con las personas que forman parte del entorno que los rodea, así como la interacción familiar que posea; específicamente la figura de apego que mantenga es primordial para el refuerzo del uso del lenguaje del infante y la redirección del mismo, en cuanto al uso espontáneo que el niño o niña haga del lenguaje aprendido (Ortiz et al., 2020, 453).

El desarrollo del lenguaje, ya que no solo refuerza su uso, sino que también guía como el niño o niña aplica de manera espontánea lo que ha aprendido en sus expresiones cotidianas. Los infantes que desarrollan habilidades lingüísticas desde temprana edad tienen mayor facilidad para aprender a leer y escribir, lo cual, a su vez, favorece su desempeño en áreas de matemáticas y ciencias. Así, el entorno cercano y la guía de los cuidadores facilitan una base sólida para el aprendizaje integral del niño. Como plantea Zambrano & Tomalá (2022), “la participación familiar y las prácticas educativas van formando los comportamientos que consideran adecuados en sus hijos y el rendimiento escolar mejora ya que se sienten más motivados por aprender” (p. 18). Los niños que crecen en hogares donde se fomenta la lectura y la conversación suelen presentar un desarrollo lingüístico más avanzado. Las familias juegan un papel complementario al de los educadores, y su colaboración es esencial para reforzar los aprendizajes adquiridos en el aula. Involucrar a las familias en el proceso educativo contribuye al desarrollo integral de los niños. “Procesos cognitivos y lingüísticos relacionados con el desarrollo del pensamiento, inteligencia y lenguaje. Son los relacionados con la captación y el procesamiento de estímulos: percepción, atención y memoria, los relacionados con el razonamiento: comprensión de la realidad” (Reina & Flores, 2023, p.7). Por esta razón, un entorno educativo enriquecedor y fomentar la colaboración con las familias son estrategias clave para apoyar a los niños en esta etapa crucial de su vida. La atención de la diversidad y la intervención temprana en caso de dificultades garantizan que todos los niños tengan la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial lingüístico, contribuyendo así a su éxito futuro en la vida escolar y personal.

Desarrollo de habilidades lingüísticas a través de actividades musicales en la educación inicial

“En las etapas de infantil y primaria, la educación musical utiliza un enfoque metodológico basado en la adquisición de contenidos a través de actividades en las que se han utilizado melodías, canciones, acciones o centros de interés para facilitar su comprensión” (Campollo & Cremades, 2022, p. 53). De esta manera, la música, al ser un lenguaje universal, permite que los niños amplíen su vocabulario, mejoren su pronunciación y entiendan el ritmo y la estructura de las palabras. Las canciones infantiles, en particular, contienen patrones repetitivos que favorecen la memorización de palabras y frases. La literatura muestra que es posible estimular la conciencia fonológica (CF) a través de la instrucción directa en tareas de análisis fonológico, mediante juegos con el lenguaje oral, lectura de cuentos, rimas y canciones infantiles, y que este entrenamiento produce mejoras en el aprendizaje de la lectura tanto en niños pre lectores con desarrollo típico como en niños que experimentan dificultades durante el proceso lector (Rivera & Moreira, 2020, p.3). La conciencia fonológica (CF)es fundamental para el aprendizaje de la lectura, ya que implica la capacidad de reconocer y manipular los sonidos del lenguaje. Las actividades lúdicas y educativas centradas en el lenguaje oral juegan un papel clave en el fortalecimiento de esta habilidad. Estas actividades facilitan la decodificación de palabras y mejoran la comprensión lectora en diversos textos. Además, Los patrones rítmicos presentes en las canciones infantiles ayudan a los niños a distinguir entre sonidos favoreciendo el desarrollo de habilidades fonológicas como la segmentación de palabras y rimas.

Como señala Casa et al. (2023), “la música aumenta la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños, favorece la memorización de textos y la correcta acentuación de las palabras, e incluso, mejora la pronunciación” (p. 3-4). Este proceso de imitación y respuesta estimula la adquisición de nuevas palabras y frases. Además, la música crea un ambiente relajado que reduce la ansiedad en los infantes, lo que favorece una mejor predisposición para aprender y comunicarse de manera efectiva. Las investigaciones han demostrado que los niños que participan regularmente en actividades musicales muestran un desarrollo más rápido en el lenguaje expresivo y receptivo. Las experiencias musicales con música en vivo, sea precompuesta o de tipo improvisacional, ayudan a desarrollar habilidades sociales. “En las improvisaciones musicales está presente la comunicación no verbal musical que involucra habilidades para la repetición, la imitación, el reconocimiento de patrones musicales que, a su vez, promueven cambios favorables en habilidades como reconocer la intención del otro durante los intercambios interpersonales, empatizar con las emociones de los otros o, incluso mantener una conversación con ellos” (Cuchero et al., 2023, p. 64).

“La música en educación inicial desempeña un papel fundamental para el desarrollo de la expresión del lenguaje en los niños. Además, de fomentar la atención, concentración y creatividad dentro de las aulas de clase” (Lamilla & Lozada, 2024, p. 16). Así pues, la música cuando se integra de manera adecuada en los entornos de aprendizaje, puede mejorar las habilidades de comunicación, como el vocabulario, la pronunciación y la comprensión auditiva. La relación entre la música y el lenguaje ha sido objeto de múltiples investigaciones que sugieren que el ritmo, la melodía y la repetición en las canciones favorecen el desarrollo de estas competencias. Dicho con palabras de Tobanda et al., (2024), “el uso del cancionero infantil como herramienta pedagógica en el proceso de enseñanza de la lectoescritura en niños de Educación Inicial II ha demostrado ser una estrategia efectiva y enriquecedora” (p. 37). Las canciones infantiles juegan un papel esencial en el desarrollo de los niños para potenciar sus habilidades y destrezas comunicativas, que les permite vocalizar adecuadamente las palabras al entablar una conversación. Por ende, los infantes van a desarrollar una buena vocalización, dicción y articulación. “La expresión y creación musical está presente en la vida del niño como medio de comunicación desde edades tempranas. Los niños en edad preescolar utilizan sencillos patrones melódicos inventados para atraer y comunicarse con sus compañeros de juego” (López & Nadal, 2020, p. 41). Asimismo, el desarrollo del vocabulario y la pronunciación, la música también puede mejorar la comprensión auditiva de los niños en la etapa preescolar. Escuchar canciones requiere que los niños sigan instrucciones, comprendan las letras y se mantengan atentos a las diferentes tonalidades y ritmos.

Rol del docente en la integración de la música en el desarrollo del lenguaje

“La música es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria) y también enriquece los procesos motores, además de fomentar la creatividad y la disposición al cambio” (Duran et al., 2022, p. 4010). Es decir, los docentes juegan un rol crucial en este proceso, no solo facilitando el acceso a actividades musicales, sino también guiando a los niños en la exploración de sonidos, ritmos y palabras a través de canciones, juegos y otras actividades. Esta combinación ayuda a fortalecer habilidades lingüísticas esenciales, como la fonética, la fluidez verbal y la comprensión del lenguaje. Con respecto a, la música dentro del entorno escolar desde niveles educativos iniciales para propiciar un ambiente de aprendizaje apropiado y atractivo para el aprendiz, por ello, asevera lo siguiente: Los distintos aprendizajes y la forma de acceder al conocimiento, así como los planos cognitivo, afectivo y psicomotor pueden verse favorecidos al iniciarse de manera temprana en el aprendizaje de la música (Sigüeñas et al., 2023, p. 528).

La música mejora la capacidad de los niños para aprender nuevos sonidos y palabras, lo que impacta directamente en su desarrollo del lenguaje. Además, el aprendizaje temprano de la música beneficia diversas áreas del desarrollo infantil, favoreciendo especialmente los aspectos cognitivos, afectivos y psicomotores. Esto sugiere que la música tiene un impacto integral en el niño, no solo en su conocimiento, sino también en su desarrollo emocional y motor. En este sentido, la educación musical en edades tempranas se presenta como una herramienta valiosa para promover un aprendizaje más completo. Según Rivera (2021), “en la primera infancia los educadores son modelos referentes, debido al aprendizaje por imitación que caracteriza a esta etapa, además el ser humano como ser social, necesita desarrollarse con sus pares en un ambiente en el que el lenguaje es espontáneo, verbal y no verbal” (p. 3). Por otra parte, los profesores deben actuar como mediadores que seleccionan cuidadosamente las canciones y actividades musicales que apoyan los objetivos de aprendizaje lingüístico. Además, los docentes deben estar capacitados para guiar a los niños en la exploración de los sonidos y ritmos de manera que estos favorezcan la conciencia fonológica y el desarrollo del vocabulario.

“Los conocimientos fonológicos que los estudiantes poseen están estrechamente relacionados con el desarrollo del lenguaje oral en las fases iniciales de su desarrollo vital, por tanto, constituye un factor primordial al inicio de su enseñanza” (Flores et al., 2022, p. 63). Además, las canciones y los juegos rítmicos son herramientas efectivas para enseñar a los niños a identificar y diferenciar sonidos, por ejemplo, sonidos fuertes o débiles y agudos y graves, lo que resulta clave para el aprendizaje de la lectura y la escritura. Los docentes pueden utilizar canciones con rimas y juegos de palabras que ayuden a los niños a practicar la segmentación de palabras en sílabas o sonidos, lo que contribuye al desarrollo de habilidades fonológicas de manera lúdica y eficaz.

Figura 1

Beneficios de la música en el desarrollo del niño (Figura 1)
Beneficios de la música en el desarrollo del niños. Nota: Tomado de Garicano (2021)

Estrategias para integrar la música en el aula

“La música y los diversos esquemas como herramienta y estrategia para tratar la psicomotricidad en la primera infancia, los niños aprenden de una forma más rápida y van demostrando los cambios que esta estrategia pedagógica puede generar en ellos de una forma positiva.” (Palma & Mendieta, 2024, p. 827). La música, al incluirse en la rutina diaria en el aula, ofrece un aprendizaje integral al estimular áreas cognitivas, sociales, emocionales y motoras creando un ambiente de aprendizaje lúdico y motivador para los infantes. “La música es una estrategia pedagógica valiosa, con gran independencia, fortalecida en su metodología por lo que la consideran muy interesante para forjar motivación e interés en los educandos” (Chica et al., 2021, p. 336). Por ejemplo, canciones relacionadas con los números, las letras o el clima pueden reforzar el aprendizaje de manera natural y divertida. Este enfoque también facilita la memorización de conceptos, ya que la repetición rítmica favorece la retención de información. Además, pueden ayudar a crear rutinas, como marcar el inicio o el final de las actividades, lo que contribuye al desarrollo de habilidades de organización y autocontrol en los niños.

“En el nivel inicial, puesto que en estas edades se desarrollan los campos cognitivos mediante experiencias significativas, y es la música la idónea para permitir la expresión, sensibilidad, imaginación y comunicación de sentimientos” (Carrión et al., 2020, p. 13). Al permitir que los niños experimenten con diferentes sonidos, se les ofrece la oportunidad de desarrollar habilidades auditivas y motoras, así como de expresarse de manera libre y creativa, la manipulación de instrumentos también puede mejorar la coordinación motora fina y gruesa, habilidades fundamentales en la etapa preescolar. “Los niños desarrollan su inteligencia emocional para aprender a gestionar sus emociones. La musicoterapia es una herramienta excelente para este fin. Se sabe que la música ayuda a las personas a regular las emociones y que influye en los parámetros psicológicos y fisiológicos” (Martínez, 2023, p. 62). La inclusión de la música en la educación infantil es esencial para fomentar el crecimiento integral de los niños, puesto que esta disciplina juega un rol trascendental en su desarrollo. A través de la melodía los más pequeños pueden explorar, expresar y experimentar una amplia variedad de emociones.

“Los futuros maestros y futuras maestras, la selección de actividades y de instrumentos musicales, qué canciones les ofrecemos para las actividades en el aula y los roles que asumen para llevar a cabo las diferentes actividades de enseñanza-aprendizaje” (Vernia, 2019, p. 49). En el caso de los niños la música posee un impacto significativo en su desarrollo cognitivo, emocional, social y físico, ya que la música ayuda a los más pequeños a potenciar sus destrezas cognitivas como la atención, la concentración y la memoria y también promueve el pensamiento creativo y la resolución de problemas.

Conclusiones

La música cumple un rol esencial en el desarrollo integral del lenguaje de los infantes de educación preescolar, ya que proporciona un entorno lúdico y estimulante para la adquisición de competencias lingüísticas. Las actividades musicales como el canto y el ritmo refuerzan su habilidad para articular sonidos que enriquecen su vocabulario y optimizan la comprensión auditiva. La actividad musical promueve la expresión verbal y favorece el desarrollo de habilidades comunicativas efectivas, así como la capacidad de escuchar y responder a los demás, aportando de manera significativa al desarrollo integral de los niños.

En conclusión, incorporar la música en la educación inicial no solo enriquece el proceso de adquisición del lenguaje, sino que también potencia el desarrollo integral de los niños. Al ser una herramienta didáctica que combina lo lúdico como lo educativo, la melodía facilita la estimulación temprana de habilidades lingüísticas, auditivas y motrices. Por ello, su uso consciente y planificado en contextos pedagógicos resulta fundamental para favorecer un crecimiento armónico en las dimensiones sociales, emocionales y cognitivas durante la primera infancia.

En síntesis, la música representa una valiosa herramienta didáctica para estimular la creatividad y el desarrollo intelectual en educación inicial, aportando dinamismo y motivación al proceso de aprendizaje. No obstante, su implementación efectiva en el currículo enfrenta limitaciones relacionadas con la formación de docentes, el acceso equitativo y las condiciones socioculturales. Superar estos desafíos permitirá aprovechar plenamente el potencial de la música como un recurso pedagógico, especialmente en el fortalecimiento de las habilidades lingüísticas durante una etapa clave en el desarrollo infantil.