
Recursos Naturales Producción y Sostenibilidad
Artículo científico: Anemia microcítica e hipocrómica en llama (Lama glama). Reporte de caso.
Publicación Semestral. Vol. 4, No. 2, julio-diciembre 2025, Ecuador (p. 46-53)
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caso del cobre se ha determinado que lo ideal es
realizar una biopsia de hígado para medir los niveles de
ceruloplasmina, proteína cuya medición en sangre no
siempre es confiable. Otra forma de diagnóstico
consiste en observar la despigmentación del vellón y la
mala calidad de fibra, además de identificar en los
resultados del hemograma indicadores de anemia
macrocítica e hipocrómica (Van Saun, 2023).
En este reporte, respecto al vellón y calidad de fibra, no
se pudieron distinguir alteraciones del color de capa
porque la llama es blanca y, por la naturaleza de la
especie, no presenta buena calidad de fibra. No
obstante, el resultado del hemograma inicial reveló que
la anemia del paciente era microcítica e hipocrómica,
lo que permitió descartar la deficiencia de cobre, hecho
que fue corroborado además por los bajos niveles de
hierro en sangre (Cebra, et al., 2014). Este nivel de 22
µg/dL medido inicialmente, indica una deficiencia
crónica en el paciente, considerando que el nivel
normal de hierro en sangre debe encontrarse entre 70 a
148 µg/dL (Foster et al., 2009) (Morin et al., 1992).
El análisis completo de suelo y el bromatológico del
pasto, cuyos resultados demuestran un exceso de hierro
(Fe) y manganeso (Mn), evidenciaron que dicho exceso
produce un efecto antagónico entre los microminerales.
Así, cuando el Mn es alto en el suelo y el forraje, se
produce un bloqueo en la absorción de Fe,
observándose en consecuencia niveles elevados de este
mineral en el suelo, pero bajos en sangre debido a la
baja absorción. Como resultado, el hierro se encuentra
en forma no activa (Fe
3+
) cuando lo ideal es que se
absorba en forma activa (Fe
2+
) (Bernal & Espinosa,
2003).
Dadas las particularidades del lugar, se optó por la
aplicación de un compuesto de hierro dextrano junto
con complejo B vía intramuscular, considerando que,
para generar la eritropoyesis es necesario mantener un
equilibrio entre minerales y vitaminas. El complejo B
promueve la formación de eritrocitos y el hierro
dextrano proporciona al organismo una fuente directa
de hierro en forma activa (Fe
+2
), gracias a que el
mecanismo de acción de este se produce a través de la
endocitosis de los macrófagos del sistema
reticuloendotelial (Failla & Parmar, 2023). Este
resultado fue evidente cuando, a la primera semana de
haber aplicado el hierro dextrano, se elevó el
hematocrito y la FAMACHA© mejoró, efecto que se
mantuvo por tres semanas, lo cual concuerda con los
resultados de estudios previos realizados en 1992 por
Morin, et al. (1992) y el más reciente de Cebra et al.
(2014).
De esta manera, aunque la literatura sobre la aplicación
de hierro dextrano en llamas es escasa, los resultados
de este reporte demuestran que puede funcionar como
un tratamiento más efectivo y duradero. En este caso y
en los reportes mencionados, no se presentaron
complicaciones con el uso de este medicamento,
aunque según Walker (2019) puede ocasionar
anafilaxia. Bajo estas circunstancias, es posible
concluir que el hierro dextrano puede utilizarse en
llamas a las dosis indicadas. Sin embargo, como cada
paciente tiene un organismo diferente, siempre debe
tenerse precaución con el uso del medicamento y
considerar la disponibilidad de antihistamínicos de
emergencia en caso de presentarse reacciones adversas.
La administración de vitaminas del complejo B,
específicamente la vitamina B12 (cianocobalamina)
junto con la B9 (ácido fólico) favorecen la
eritropoyesis al facilitar la maduración de los
eritrocitos (Liebich, 2019). Lo ideal es que se efectúe
suplementación diariamente por tres días, puesto que,
al ser vitaminas hidrosolubles, se excretan más
rápidamente y en gran cantidad a través de la orina
(Kennedy, 2016).
No obstante, es poco probable que existan alteraciones
en la eficacia del tratamiento porque, según un estudio
de González et al., (2020), la vitamina B12, siendo la
más relevante, puede ser administrada en distintos
periodos de tiempo y debe ser suplementada con
cobalto para que su acción sea prolongada; en caso
contrario, tiene una vida media de 6 a 14 días.
La mayor parte de la evaluación del paciente se llevó a
cabo durante un periodo seco donde la disponibilidad
forrajera se reduce, lo que constituye un factor que
contribuye directamente a la deficiencia de hierro y que
explica la aparente mejoría del paciente al aumentar la
oferta de forraje tras el inicio de la época lluviosa. Por
ello, se considera necesario como tratamiento
complementario suplementar diariamente mediante
sales minerales inorgánicas en polvo (Cebra, et al.,
2014).
Dada la naturaleza del parque, en la que predominan
árboles de eucalipto y, en menor medida, otras especies
arbustivas, se influye negativamente en la
disponibilidad de nutrientes para el crecimiento de
pastos y, por consiguiente, en la cantidad suficiente de
este alimento para el consumo de animales
pastoreadores como las llamas. El eucalipto demanda
muchos nutrientes del suelo y altera sus propiedades
fisicoquímicas, limitando el crecimiento de pasturas,
aspecto que se evidencia en los resultados de pH del
análisis del suelo y la medición de carga forrajera de
las áreas de pastoreo disponibles en el parque (Amsalu,
2019).
Por este motivo, es recomendable establecer áreas de
potrero libres de árboles de eucalipto para favorecer el
crecimiento del Kikuyo presente, considerando que